Los 7 errores más comunes en las cenas de empresa

Los 7 errores más comunes en las cenas de empresa

Para muchos, las cenas de empresa son los momentos más esperados del año. Tanto, que se suman a la cena de su departamento, a la del departamento de sus amigos, a la de su anterior empresa y a cualquier otra cena que surja. Para los organizadores, en cambio, a veces no es plato de buen gusto, nunca mejor dicho. Pero si eres uno de ellos, este listado de 7 errores comunes te ayudará, precisamente, a no caer en ellos. ¡Toma nota!

1- Restaurante céntrico donde es imposible aparcar

Es el primer error de los tres relacionados con el transporte que aquí citaremos. Si eliges un restaurante muy céntrico, corres el riesgo de que los invitados que vayan en coche queden atrapados en el tráfico o den muchas vueltas para encontrar aparcamiento. Consecuencia: tendrán que dejarlo en un parking privado unas cuantas horas, con el gasto extra que ello conlleva. Además, llegarán tarde, haciendo esperar al resto.

2- Restaurante alejado, sin transporte público

El siguiente error viene por todo lo contrario: si el restaurante es perfecto por calidad-precio pero está muy alejado y no ofrece soluciones de transporte público, quienes no tengan coche privado lo tendrán complicado.

La solución a estos dos primeros errores es la misma: un autobús para transporte de personal para empresas que lleve y recoja a los participantes en la cena. El gasto, dividido entre todos, será equivalente al del parking, taxi o cualquier otra solución alternativa. Y la ventaja es que los comensales pueden disfrutar de la cena sin preocuparse por controles de alcoholemia, multas por aparcamiento y otros problemas.

3- Autobús que no se adapta a todos

Una vez decidido que el autobús es la mejor solución de transporte, toca hacerlo más accesible a todos: acuerda con la compañía varios puntos de recogida y bajada de viajeros, y escalona la vuelta con varios horarios, así cada uno podrá elegir con libertad qué opción es la mejor.

4- Menú cerrado… demasiado cerrado

El menú siempre trae de cabeza a los organizadores, por lo que este es un consejo para aquellas cenas de empresa con numerosos invitados en las que no se pueden conocer los gustos de todos: elige picoteo con mucha variedad para que todos encuentren algo de su gusto. Y en cuanto a la bebida, mejor acuerda una barra libre. Al menos, si la decisión del transporte es la de alquilar un autobús.

5- Fecha poco adecuada para la cena

Por cuestiones de agenda, hay cenas que se programan los lunes, los martes o días tan poco sugerentes como esos. Los jueves (con el fin de semana a la vuelta de la esquina) o el viernes (último día laborable de la semana) suelen tener más éxito. Y si tienes dudas, utiliza alguna herramienta online, como Doodle, para que los participantes voten su día preferido.

6- Organización y reservas tardías

Es muy básico, pero no por ello había que olvidarse de ello: reserva cuanto antes. Al menos si quieres elegir una opción de calidad-precio conveniente. De lo contrario, tendréis que conformaros con cualquier cosa. Y “cualquier cosa” no suele ser la opción más económica precisamente…

7- Distribución confusa de los comensales

Uno de los momentos más violentos de las cenas de empresa es el de tomar asiento, cuando se producen movimientos estratégicos para hacerse con el sitio preferido. Tus amigos o los compañeros más simpáticos reciben un ‘marcaje al hombre’, mientras que el jefe o los ‘nuevos’ se quedan más solos que la una. Una solución podría ser asignar por adelantado los asientos o, mejor aún, optar por una cena tipo cóctel, así cada uno se puede mover más libremente.

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